Trabajo comunitário, organización y desarrollo social - Barbero i Cortés (2011)

Trabajo comunitário, organización y desarrollo social

A veces se entiende el Trabajo Comunitario como una forma de abordaje que puede estar presente en una atención individual, un enfoque globalizador, superador de lo meramente asistencial. En otras ocasiones parece comprenderse que se trata del desarrollo de proyectos que tratan de integrar la acción de varios servicios, disciplinas y profesiones de un territorio. Finalmente, también se comprende como una intervención que implica la participación a través de grupos y asociaciones vertebrados por objetivos comunes. Todo parece indicar que el Trabajo Comunitario es una actividad sin delimitación clara, que no resulta fácil definir con facilidad.

Entendemos por Trabajo Comunitario un tipo de actividad que pretende la organización de poblaciones. Se trataría de una práctica organizativa que realizan los profesionales del ámbito de la intervención social y en torno a ciertos objetivos colectivos:


a) trabajar la identidad del actor, permitiendo la identificación colectiva de los miembros del grupo en un proceso de concienciación

b) reforzar los vínculos de cooperación, a la vez internos y externos, en el marco del proceso de organización

c) construir una relación de fuerzas y negociar sobre los retos colectivos y sociales con los actores institucionales, a través del proceso de movilización».


Encontramos a B. Dumas y M. Séguier dejando ver su forma de entender la organización colectiva, aunque remarcan la importancia de los tres ejes y organizan su obra dando cuenta de cada uno de ellos, también subrayan esa importancia de la organización (1997): «El proceso de organización colectiva enlaza el conjunto de operaciones por las que un grupo latente, una fracción de población que tiene intereses comunes, se transforma en grupo organizado de manera efi-ciente, es decir capaz de promover sus intereses».


Consiste simultáneamente en:

  • Descubrir necesidades y potencialidades del espacio social de que se trate (barrio, institución, un colectivo social, etc.).

  • Tomar contacto con la gente, desarrollar la voluntad de trabajar para satisfacer necesidades (trabajar la conciencia de necesidad y de posibilidad de mejora) y reunirla.

  • Formar y establecer las estructuras colectivas, repartir las tareas.

  • Ayudar a identificar y elaborar objetivos, clasificarlos, establecer prioridades.

  • Mantener la organización activa.

  • Tener cuidado de las relaciones, ayudar a comunicar.

  • Apartarse y concluir.


Las tareas del trabajo comunitario


Ese procedimiento acostumbra a describirse como una estructura, una secuencia u orden racional de operaciones que deben permitir un ejercicio profesional reflexivo:

a) el estudio de la situación social colectiva

b) la elaboración de un diagnóstico de la situación social

c) el establecimiento de un plan o proyecto de intervención

d) la ejecución práctica o aplicación de aquel proyecto

e) la evaluación de nuevos datos de la situación, de la ejecución realizada y de sus resultados. 


Pues bien, mediante el Trabajo Comunitario, ese procedimiento profesional pasaría a ser socializado entre los miembros de la organización.

Se trata, por lo tanto, de constituir una nueva organización y de poner las bases para que actúe como si se tratase de un actor racional, es decir, trabajando para que actúe tomando en consideración la realidad de la situación social en la que pretende actuar y sus potencialidades y que, frente a éstas, realice las acciones que considere más útiles para conseguir el objetivo.


Una práctica organizativa para implicar a las poblaciones en la mejora de sus condiciones de vida


Se ha de diferenciar de las prácticas que no tienen como eje la organización de la población. El trabajo comunitario se asienta sobre el concepto de autogestión, lo que importa es que son un sujeto colectivo autónomo no podemos hablar de trabajo comunitario ni de acción comunitaria.

Twelvetrees “hay dos maneras de satisfacer necesidades: una basada en el trabajo de comunidad y otra no basada en el trabajo de comunidad. Pondré un ejemplo del segundo caso. Un trabajador comunitario vio que la localidad en la que trabajaba necesitaba más servicios para jóvenes y organizó un club para jóvenes una noche a la semana. Fue bien, y eso le decidió a abrir dos, tres, cuatro, cinco noches a la semana. ¡Entonces cayó en la cuenta de que se había convertido en un animador de jóvenes!”.


A menudo el trabajo comunitario se confunde con las tareas relacionadas con la planificación social. Es una confusión bastante errónea que M. G. Ross la resuelve de la siguiente manera: “De lo que se trata es de que la gente identifique y actúe sobre los propios problemas. El resultado de ello es una mayor capacidad de la gente para trabajar en común, para cooperar. Los problemas son una oportunidad para conseguir que la gente trabaje junta. Más que una reforma o un cambio interesa desarrollar integración y cohesión social, incrementar la capacidad de funcionar como una unidad respecto de los problemas comunes”. Esta última cita hace referencia a la organización comunitaria que Ross defiende (recuadro 1).


Por lo tanto, y como resumen de este punto de la lectura, encontramos que existen muchas formas de llevar a cabo unas atenciones o de planificar la resolución de un problema comunitario y, que no dependerá del problema en sí, sino, de las opciones profesionales e institucionales.


Un proceso organizativo en el ámbito de la intervención social


Como núcleo central del trabajo comunitario encontramos el proceso organizativo, pero también encontramos prácticas donde los procesos organizativos aparecen y no pueden ser definidas como trabajo comunitario. Para diferenciarlo bien encontramos diferentes características:

  • Son procesos organizativos que implican tanto a poblaciones destinatarias de la intervención social como a otros agentes sociales que conforman la situación social que consideremos problema o que pueden contribuir a cambiarla.

  • Son procesos que persiguen objetivos propios de la intervención social

  • Los procesos organizativos se aplican para el abordo de situaciones relacionadas con el objetivo que incumbe a las profesiones de la intervención social.

  • El trabajo comunitario son aquellas prácticas organizativas que son realizadas por profesionales de la intervención social. Por ejemplo, trabajadores sociales, educadores, psicólogos comunitarios o profesionales de las ciencias sociales que practican la intervención.

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